Con un reloj Wear OS puedes grabar el partido de verdad: cuántos golpes das, cómo se reparten por set, a qué ritmo jugaste y a qué pulsaciones. Se enciende partido a partido y tú decides.
Con el partido abierto en el móvil, entra en el menú ⋮ y pulsa Grabar golpes y pulso. Te explicará qué se graba y quién verá qué. Solo hay que hacerlo una vez: se queda encendido para tus próximos partidos.
Esto es lo que más se olvida: el reloj mide desde el brazo que lleva la pala. Si normalmente lo llevas en el otro, cámbiatelo antes de empezar — en el brazo que no golpea no se detecta nada.
La primera vez, el reloj te pedirá permiso para las pulsaciones y para mostrar avisos. Los dos hacen falta. Si dices que no al del pulso, el partido se graba igual pero sin pulsaciones.
La grabación arranca sola cuando se declara el sacador, no antes: así el peloteo previo no cuenta como partido. Verás un aviso en el reloj: «Grabando golpes», con los minutos, los golpes y tus pulsaciones.
Puedes apagar la pantalla y guardar el móvil. El reloj sigue grabando solo. Al terminar el partido se para sola y manda el informe.
En el partido ya jugado, toca el icono de la pala. Ahí tienes tus golpes, cómo se repartieron por set, tu ritmo en golpes por minuto y el pulso del partido.
Si varios jugáis con reloj, cada uno graba su propio partido. Basta con que cada cual abra el partido en su móvil. Luego podéis comparar golpes y ritmo entre todos.
Los golpes y el ritmo los veis los cuatro, porque son del partido que jugasteis juntos. Tus pulsaciones solo las ves tú, y no porque la pantalla las esconda: viven aparte y el servidor no se las entrega a nadie más.
Hoy funciona con relojes Wear OS. Con Apple Watch aún no se pueden grabar golpes ni pulsaciones. El tipo de golpe (bandeja, globo, volea) no se distingue: preferimos no dar un dato antes que darlo mal.